La antinomia como método: notas sobre la historia argentina reciente
Dividir el pasado en dos bandos irreconciliables no es un accidente de la política argentina: es un procedimiento con historia propia, y con costos que rara vez se contabilizan.

Toda comunidad política necesita un relato de sí misma. El problema aparece cuando ese relato se organiza como un juicio permanente, en el que cada generación es convocada a elegir bando sobre acontecimientos que no vivió.
Una operación antigua
La costumbre de partir la historia en dos —civilización y barbarie, unitarios y federales, pueblo y antipueblo— no nació ayer. Es un procedimiento con linaje: cada tradición política construyó su panteón y su galería de villanos, y enseñó a leer el pasado como confirmación de su presente.
Ese procedimiento tiene una eficacia evidente. Ordena. Simplifica. Provee identidad y adversario en el mismo movimiento. Por eso se reproduce.
El costo
El costo es epistémico antes que moral. Cuando el pasado se organiza como tribunal, se vuelve casi imposible hacerle preguntas nuevas. Los hechos que no encajan en el esquema se descartan o se fuerzan. La investigación cede lugar a la militancia retrospectiva.
Hay también un costo cívico. Una sociedad que discute su historia como quien discute un partido de fútbol —con la certeza previa de qué equipo tiene razón— se incapacita para deliberar sobre su futuro, porque cada decisión se transforma en una nueva escena de la misma batalla.
Una alternativa exigente
La alternativa no es el "equilibrio" entendido como tibieza, ni el relativismo que suspende todo juicio. Es una disposición más difícil: sostener a la vez la valoración y la complejidad. Reconocer que se puede condenar un hecho sin absolver todo lo que se le opuso; que se puede admirar una figura sin convertirla en infalible.
Esa disposición no da consignas. Da algo más útil a largo plazo: la posibilidad de que el desacuerdo sea productivo.
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Escribe sobre filosofía política e historia de las ideas. Sus columnas y textos de doctrina forman parte de la línea editorial de fondo de RN.



